Por el Tejido Social

Memorias y recuerdos Frente 21 Cacica la Gaitana de las Farc-ep

…En nuestro corazón y nuestro pensamiento hay muchas ansias a las que nadie ha dado forma, muchos estremecimientos cuya vibración no ha llegado aún a ningún lado, muchos dolores para los que el bálsamo no es desconocido, muchas inquietudes para las que todavía no se ha inventado ningún nombre…

 

MEMORIAS Y RECUEDOS DEL RECORRIDO REALIZADO POR EL FRENTE 21 CACICA LA GAITANA DE LAS FARC-EP, DESDE EL PARAMO DE LAS HERMOSAS, LA MESA RIO-LORO, BUGA, VALLE DEL CAUCA  A LAS ZONA VEREDAL TRANSITORIA DE NORMALIZACIÓN, VEREDA EL OSO CORREGIMIENTO DE GAITANIA, MUNICIPIO DE PLANADAS, TOLIMA. ENERO 30 DE 2017

…En nuestro corazón y nuestro pensamiento hay muchas ansias a las que nadie ha dado forma, muchos estremecimientos cuya vibración no ha llegado aún a ningún lado, muchos dolores para los que el bálsamo no es desconocido, muchas inquietudes para las que todavía no se ha inventado ningún nombre…

José Enrique Rodó 

BREVES ESBOZOS DE UN CAMINO Y UNA MARCHA INACABADA

Enero 29 de 2017

Los agradecimientos fraternales.

El 29 de enero de 2017, un día antes del inicio del traslado en el territorio nacional de todos los integrantes de la insurgencia de las Far-ep, a las Zonas Veredales de Transición y Normalización ZVTN. Wilson Saavedra, Comandante del frente 21 Cacica Gaitana de las Farc-ep, pre-concentrado en el Páramo de las Hermosas, a la altura de la Mesa Rio Loro, municipio de Buga, Valle del Cauca,  escribe en su diario de notas “Acabo de salir de una reunión con unos 80 campesinos de la Mesa Rio Loro. Reunión que realice con un solo objetivo, dar los profundos agradecimientos a todos y a todas, por  los apoyos desinteresados de la comunidad, que durante años apoyaron ésta organización  en armas, y despedirme de todos ellos con infinito agradecimiento. Es muy duro ver la gente triste y cabizbaja, nadie habla nada, sus miradas absortas se convierten en una melancólica despedida. Algunos lloran y me abrazan, abrazan a los guerrilleros, las ancianas besan el rostro de los combatientes que entregaron lo mejor de sí para llegar a este momento histórico de esperanza por alcanzar la paz con justicia social  para el pueblo colombiano.

La noche del 29 de enero, se llenó de sonidos envolventes, la muchachada de los guerrilleros de las Farc-ep empacaban cuidadosamente las pocas y livianas pertenencias colectivas que quedaron después de la inmediata y desproporcional escalada de una  guerra que aún agoniza entre las carpetas de los generales de la burguesía y empresarios, que se enriquecieron indebidamente en medio de la confrontación. Las guerrilleras corren en medio de la noche con gallinas, pollitos recién nacidos y patos entre sus manos, los guerrilleros forcejean con los marranos y las cabras que también viajarán con ellos.

Enero 30 de 2017

El desgarramiento de una despedida

En la madrugada del 30 de enero, El frio del Páramo de las Hermosas arropa los últimos instantes de la guerrilleada en estos bellos parajes que fueron su casa y trinchera por muchos años. La hornilla esta abrigada por la fuerza y dedicación de los rancheros del último turno antes de partir a  la  Zona Veredal Transitoria de Normalización en la vereda El Oso en Gaitania, corregimiento de Planadas, Tolima. Lugar donde todos de manera consensuada consideran que será la nueva senda para iniciar la transformación del país a una sociedad más justa. Alejandra, pica con delicadeza la cebolla y el cilantro que echara  al caldo sustancioso del desayuno; el oficial de servicio, el Negro Enríquez, anuncia el relevo de guardia y da las últimas instrucciones a los tres guerrilleros que realizarán la última  avanzada en estos exóticos riscos de verduzco nublado. Cada quien sabe que debe hacer y como lo debe hacer. El viejo Gilberto, el Guerrillero más antiguo del frente 21 de las Farc-ep, con un pocillo de tinto en la mano izquierda y un desvencijado cigarrillo piel roja en la mano derecha, mira fijamente a la hornilla de fuego vivo, su pensamiento se trenza con el humo, de pronto sus palabras se hacen sonidos, con mucha serenidad evoca al camarada Manuel Marulanda Vélez, a Jorge Briceño y al camarada Alfonso Cano, dice en voz alta como si hablara para sí –haremos lo que está escrito en nuestros documentos fundacionales y constitucionales cómo son nuestros estatutos partidarios, nuestras conferencias guerrilleras y nuestro plan estratégico-, -todo esto está escrito y el camarada Jacobo lo decía en las reuniones de dirección-, respira y suspira con bocanadas de humo y continua diciendo, -apoyamos el proceso de paz y lo acordado en la Habana por nuestra delegación política negociadora y caminaremos junto a la dirección política del camarada Timo- entonces no hay más que hablar, vamos pa esa que para adelante es para allá-, concluye; luego sopla de modo sostenido el humo y tira la colilla  pisándola cuidadosamente en la tierra. Sergio, asiente con un largo movimiento de cabeza; abre su mirada y sonríe, diciendo: -así es camarada, nosotros los guerrilleros revolucionarios de las Farc-ep, durante estos 52 años hemos aprendido a elegir el terreno  y el escenario según las condiciones que se presenten en nuestras luchas, y la esfera de la política es y seguirá siendo el mejor campo para enfrentar el injusto régimen burgués-.  En medio de la penumbra se escucha una voz tranquila y de intensidad media, es el camarada Wilson Saavedra, quien protegido de una ruana de lana virgen, hace un llamado al  camarada Sergio, al camarada Gilberto, a Armanado, a Muelas,  a Simona, a Katherine, Adriana, a Lorena, Yeraldin, a Donald, a Dabinson; toda la dirección del Frente atiende el llamado. El camarada Wilson, saluda con fraternidad a los rancheros, solicita su matutino tinto de marca café  Soberano; con sus ojos juguetones resaltados por el fuego, pide una arepa de maíz que una guerrillera joven junto a su compañero, doran sobre carbones rojos.

Las guerrilleras y  guerrilleros de las Farc-ep, cumplen a cabalidad los ritmos y tiempos de sus cotidianas jornadas y órdenes del día. La guerrillerada disponible, se sientan a ver el acostumbrado noticiero que hace parte de las actividades del día; los noticieros hablan de la corrupción y del nuevo sonajero de candidatos presidenciales, en medio de una rendija muy resguardada y estrecha, la presentadora de Caracol dice: “hoy es la última marcha que realizará la guerrilla de las Farc-ep”.  Una joven guerrillera, levanta la voz y dice de manera apasionada, -camaradas, los caminos para alcanzar la paz son tortuosos, nos esperan muchas dificultades y miles de marchas aún por hacer, pues la burguesía cree que ésta lucha se acaba con una marcha y la dejación de armas, están muy equivocados; el pueblo es invencible y vamos a continuar en la lucha y en las condiciones que sean, porque nuestro sueño sigue entero camaradas-, el improvisado salón de audiovisuales se colma de aplausos y rostros esperanzadores.

Apaciguamiento sereno a los camaradas muertos en combate

Al mediodía del 30 de enero, todo está dentro de los camiones, los jóvenes guerrilleros se cuelgan de las barandas de los vehículos y caminan por los filones de las carrocerías con sus fusiles terciados en sus espaldas; amarran, hacen fuerza, gritan de alegría, algunos cantan, otros con sus radios pegados a los oídos bailan salsa, Elkin mueve sus caderas al son de un Reguetón. Las mujeres lucen iluminadas y bellas, todo está listo para iniciar el recorrido a la próxima senda. Los choferes encienden sus motores y se escucha un pito de tono alto, la chiva de Lulo es encendida y el motor emite un tosido famélico y afónico que genera risas de los aguerridos pasajeros.  Las comunidades campesinas de la Mesa-Rio Loro, se apiñan a despedirse de la guerrilla, algunas ancianitas campesinas les pasan a las guerrilleras  portentosos fiambres envueltos en hojas de platano soasadas al fuego lento. Tres indígenas milenarios, Jair del pueblo Nasa, Danilo y Bertil del pueblo Waunan, se quedan prudentemente atrás, en sus lenguas originarias profieren una melodiosa enunciación, canticos ritualicos despidiéndose de todos los camaradas que cayeron en combate y les arrullan sus nombres señalándoles que pronto volverán con buenas noticias. Danilo sopla con fuerza y dice que la paz debe permitir recuperar la dignidad que le han arrebatado a nuestros muertos. Llevaremos el nombre de nuestros muertos para donde vayamos dice Bertil.

Los sueños intactos

El recorrido se hace lento, las despedidas en cada poblado se prolongan y la humedad de las lágrimas empantana los avances de la extensa caravana. Van rostros nostálgicos, van miradas absortas, van mujeres entusiasmadas que han sabido empacar cuidadosamente sus recuerdos, sus vivencias, sus imágenes, sus tristuras y alegrías; van pensamientos ensimismados, van ojos cargados de incertidumbre, van alegrías alentadas por la fuerza de los que se quedan, van animales de corral: cerdos, chivos, gallinas; van perros, gatos, loros. Van también, las ganas de quedarse y de irse a la vez, va la hermosa  bebe de Alexandra, van camaradas embarazadas con sus nacedoras sonrisas, todas y todos llevan el lindo sapito de los ojos azules en su corazón, van las nostalgias nómadas de los más antiguos que han visto los horrores de la guerra, van los recuerdos de los pueblos caracoles que caminaron todas estas cordilleras al derecho y al revés, van las dudas, pero sobre todo los sueño intactos. Los conductores anuncian que son 22 horas de tránsito desde la mesa Rio Loro, Municipio de Buga, vertiente occidental de la cordillera central, hasta el próximo destino, la región de Planadas Tolima. La guerrillerada de las Farc-ep, cumplen su palabra de construir la paz contra viento y marea. Uno de los camiones se varó frente a la casa de doña Esther, a la altura de San Marcos antecito de Monteloro, municipio de Tuluá; pareciera que el cosmos conspirara para que nadie se quede sin despedirse. Son cientos de campesinos que salen al encuentro de la caravana, la gente les pide que paren y se bajen para el abrazo fraterno; El viejo canoso, campesino luchador de la región, les da un abrazo a cada uno y les dice: -compañeros, mucho cuidado que estos gobiernos nunca cumplen, vayan ustedes y cumplan lo que de ustedes depende y aquí los esperamos, estas tierras son su casa-El viejo gallo colorado, que también va en el desvencijado camión, sacude el tiempo con sus alas y canta fuerte como si anunciara un nuevo inicio. Los gitanos, los nómadas circenses, la familia Castañeda entrando a Pasto en cada carnaval, los siete millones de campesinos desplazados por el terror del Estado, toda la estirpe de los Buendía en caravana buscando las recónditas tierras de Macondo, hoy son los campesinos de las Farc-ep, buscando la nueva Colombia, Qué profundo valor para soñar el de estos admirables camaradas-quijotes.

A las diez de la noche del 30 de enero de 2017, la caravana guerrillera pasa por el corregimiento de Venus, la gente sale a su encuentro saludando a toda la guerrilleada, se escuchan vivas y alientos fraternos, los campesinos entusiasmados se despiden con un tufillo de nostalgia de la caravana, a las 10:45 la caravana pasa por la Moralia, luego a la Marina, y ya sobre la panamericana esta la ciudad de Tuluá.

A las once de la noche, los invencibles guerrilleros de las Farc-ep,  llegan a la ciudad de Tuluá, Valle del Cauca, allí hacen una parada para descansar y comer, ajustar las cargas y recomponer fuerzas de un día que está lejos de terminar. Descienden todos de los vehículos, el comandante Sergio les dice a sus compañeros, -camaradas, hemos llegado a Tuluá con nuestras ideas y armas, estamos sobre la panamericana, muy cerca de la Escuela de Policías Simón Bolívar y no hubo necesidad de hacer un solo disparo-. Sergio, grita agitando a las tropas -que viva Manuel, que Viva Bolívar, que viva la Paz-. Una joven guerrillera grita al unísono -con Bolívar, con Manuel, con el Pueblo al Poder-Sergio se desabrocha el arnés y su pechera, sube el volumen de su radio y hace gala de su baile favorito, -la salsa-. Sobre el pavimento de la Panamericana canta y baila una canción de Jairo Varela del grupo Niche, que dice, – Esta es mi tierra bonita, mi tierra preciosa mi Valle del Cauca/Al centro Tulúa,  Buga que es miel, al norte Cartago y Obando, Buenaventura en el mar…todo el mundo lo aplaude; los transeúntes parecieran que están asistiendo a un mundo inverosímil totalmente real a su ojos. El comandante Sergio, con su vocación de pedagogo evoca al querendón Poeta, cantor y guerrillero Cristian Pérez, diciendo –como dijo el camarada Cristian Pérez que en paz descanse, la revolución debe ser una fiesta y todo un canto, un profundo acto de amor junto al pueblo-. Una familia tulueña, se acerca a los guerrilleros, los abraza y los saluda, una niña de trece años con una camiseta negra de los Rolling Stone, le dice al comandante Wilson Saavedra, -señor, yo nunca había visto a la guerrilla, son ustedes gente muy bonita, gente valiente, quiero darle un abrazo-, el comandante la abraza y le dice,  -señorita con este abrazo y el de toda su familia, hemos ganado mil batallas y le aseguro que alcanzaremos la paz-.  El guerrillero más viejo Doroteo Carrillo, sentado en una banca de madera y con prendas de civil, ve pasar los camiones cañeros sobre la panamericana,  sin que nadie le pregunte dice: -ésta guerra nos dejó a muchos desvencijados en los dos bandos; no hubo vencidos ni vencedores, pero miles de muertos y víctimas, debemos salir del barro putrefacto de la guerra.  Casi a las tres de la mañana, se retoma el viaje sobre la carretera Panamericana, rumbo al eje cafetero.

Enero 31 de 2017

Los noticieros ocultan que el pueblo nos quiere

En los minúsculos, pero audaces medios alternativos de comunicación mediante el WhatsApp se reproduce la siguiente información, “Noticia de ultima hora: la escabrosa carretera conocida como la línea, entre el departamento del Quindío y el Tolima, después de Calarcá, amaneció colmada de centenares de guerrilleros y guerrilleras. Buses, camiones y camionetas, trasladan sus existencias, sus diversos animales, sus semillas, sus sueños, el único balón de balón mano y su respectiva malla artesanal; llevan entre sus arrulladores brazos a sus bebes, a sus mujeres y hombres en embarazo. La gente les grita vivas, los pesados camiones de carga, en contravía, pitan con fuerte sonoridad en sus bocinas el tono de la paz, los soldados del ejército oficial, hombres pobres, saludan con euforia, como ante un espejo, a los guerrilleros de las Farc-ep. La caravana sube y sube por la culebrera carretera, los cacareados túneles de la línea no se concluyen, la corrupción del régimen derrite la titánica inversión pública. El cielo es azul profundo, el aire se torna pesado, el cansancio tampoco logra amilanar a la guerrillerada de Marulanda. El comandante Wilson Saavedra, quien por primera vez en su vida, viaja en bus, contempla en un profundo silencio, las maravillas de todos los verdes  clorofila que perciben sus brincones ojos. Los Campesinos de La vereda el Oso, en Planadas Tolima esperan con sancocho de gallina campesina a toda la guerrillerada de las Farc-ep”.

La guerrillerada procedente de las montañas del Valle del Cauca, en su peregrinaje por la paz atraviesa tres departamentos, pasan en la madrugada por Armenia -la tierra de los cuyabros-. La caravana se mueve lentamente por la complejidad del tráfico. En  la ciudad de Ibagué, el sol canicular de esta América equinoccial  es apaciguado por una mágica brisa que juguetea con los coloridos arreglos en las largas cabelleras de las combatientes farianas. El comandante Wilson Saavedra, informa al secretariado de las Farc-ep: -Camaradas, después de 45 minutos de espera en la línea, nuevamente comienza a moverse la caravana de buses repleta de sueños y esperanzas por la nueva Colombia-. El grato pueblo Ibaguereño  saluda y con profunda emoción,  acoge con cariño la esperanza de un nuevo comienzo, todo se llena aplausos y vivas a la caravana por la paz a la altura del Boquerón. Un centenar de jóvenes estudiantes en un solo coro saludan y extienden su mano en apoyo a la paz con justicia social. El pueblo ibaguereño, se subió a los buses a saludar a los combatientes hombres y mujeres. Dos medios de comunicación; RCN TV y el periódico VOZ procuran desentrañar una noticia del inusual acontecimiento, donde la guerrillerada fariana  entra a una importante ciudad sin quemar un solo cartucho. El comandante Sergio dice: -El camino de la política del poder popular, inicia sus pisadas con total determinación-, mientras libera infinitos suspiros al horizonte. El camarada Donald, se frota sus manos y grita con fuerza  a los cuatro vientos, -con Bolívar, con Manuel, con el pueblo al poder-.

La caravana de la insurgencia por la paz y la justicia social, hace una parada en el intermedio de los municipios de El Espinal y el Guamo Tolima, todos y todas acuden a cenar y procuran tener unos minutos de esparcimiento. El camarada Wilson Saavedra escribe en su pequeño cuaderno de notas y recuerdos: “Son 18:53 de este resplandeciente día, después de cenar en punto no muy agradable, donde la abundancia de moscas que revolotean de mesa en mesa, podemos reportar que no hay novedad, la marcha ha sido venturosa. Después de saludar al pueblo y a todo el campesinado en general, y de sentir el cariño que la gente nos manifiesta,  nos disponemos a seguir la caravana de paz que nos lleva a la ZVTN el oso, donde nuestro temple se enfrentara a las adversidades que implican la edificación de un mundo nuevo”.

Febrero 1 de 2017

El café colado, las manos farianas

Son las 6:40 multitud de campesinos del municipio de Planadas Tolima llegan con pancartas para acompañar la caravana, las buenas gentes de la comarca transmiten su alegría y afecto a la guerrilerada.

Wilson Saavedra escribe en su cuadernito “después de seis horas de viaje, hemos llegado a planadas a la 01:00 horas, a una finca en la vereda sur de Ata donde nos esperaba una sopa con carne, arroz, arepa y huevos pericos. Pasaremos la noche aquí y continuaremos la caravana ya sin los buses. Así que continuaremos la caravana  en otro tipo de carros, haremos escala en Gaitania para desayunar y de allí al destino final; vereda el oso ZVTN”. En el pequeño diario se siguen registrando los acontecimientos de todo lo vivido, visto, escuchado y observado por el Comandante Wilson Saavedra: “son las 5:30 am unos guerrilleros conversan y tiran chistes, otros se les nota el cansancio, pero todos felices y optimistas. Ya los arreboles empiezan a dibujar los colores del nuevo día. Con manos guerrilleras vamos a preparar un delicioso café como lo sabemos tomar los farianos, luego nos disponemos a continuar la caravana”.

Febrero 2 de 2017

Agarrando pueblo

 En el diario del camarada Wilson Saavedra quedan registradas estas improntas: “A las 07:45 del día de hoy, la caravana se mueve hacia Gaitania, cilorudos camperos UAZ componen la caravana de más de 15 vehículos, unos atestados de combatientes hombres y mujeres de las FARC, y otros repletos de campesinos y campesinas con manos calludas, rostros con miradas que se pierden en el horizonte provistos de un suspiro de optimismo y deseos de que todo salga bien.  Las comunidades nos dicen “ojala el gobierno cumpla; aquí en estas tierras no creemos en el gobierno ni en el ejercito que por estos días esta aquí en nuestro municipio”, “compañeros de las FARC con humildad y sinceridad  los acompañamos en este recorrido, no nos dejen solos que nosotros estamos con ustedes”. Recuerden que el pueblo somos todos”.

El recorrido continúa sin dificultad, a lo largo de la carretera la gente grita con entusiasmo –que viva la paz, que viva las Farc-. El camarada Wilson Saavedra, vuelve y saca su cuaderno de notas y consigna lo siguiente: “son las 8:45, la musculosa caravana llega a Gaitania. Una calle de honor desde la entrada hasta el parque central, llena de pancartas y coloridos artesanales saluda la gesta guerrillera de los hijos de Manuel. Hombres, mujeres, niños, ancianos, indígenas, todos con banderas blancas, banderas de Colombia y de las Farc-ep, ondean  en sus manos.  Al frente del parque central, en las gradas de la iglesia hay instalado un el atrio, donde el cura del pueblo da la bienvenida a nuestras mujeres y hombres. La piel como de gallina se nos va poco a poco transformando a la medida que nos adentramos al caserío de fachadas coloridas. Cuando entramos al parque, un amplificador retumbó las notas libertarias del himno de las FARC-EP. El señor Carlos Neira párroco de Gaitania, el cual todos los días transmite la palabra de dios a los feligreses, en sus oficios religiosos nos comparte una plegaria llena de amor y hermandad de bienvenida a las FARC-EP, exalta la urgencia de alcanzar la paz con justicia social. Hubo varias intervenciones, habló corregidor Wilmar Vargas, la concejal del municipio de Planadas Leonor Villamil municipal, intervino el representante de la ONU,  -el coronel Benito, también se pronunció una líder de la comunidad indígena nasa, y por las FARC-EP Wilson Saavedra en nombre del 21 frente, presenta un saludo de agradecimiento por la bienvenida. Después de desayunar se continua el recorrido a la vereda el Oso corregimiento de Gaitania en Planas Tolima, donde queda geográficamente la zona campamentaria. Al llegar al sitio georreferenciado en el marco de lo acordado, fue desconcertante porque el gobierno no ha cumplido con la palabra y compromiso de la adecuación del terreno para la construcción del  campamento para la comunidad guerrillera que se alojará allí para continuar con los cronogramas de compromisos mutuos entre las partes. Solo encontramos barro por todo lado, pues lo único que han hecho es revolcar la tierra sin fundamento. –no hay agua potable, no hay servicio sanitario, no hay condiciones para dormir, los más de 150 guerrilleros tendrán que empezar a templar sus casas de campaña. Esto es un barrialero, un atolladero tremendo. La paz no puede hacerse en medio del barro, así no es Santos, así no es. La paz no puede comenzar en un pantano”

 Febrero 3 de 2017

La buena siembra es en tierra firme

 El Comandante Wilson Saavedra se dirige a toda la guerrillerada y a las comunidades de la región y dice: El gobierno no cumple ni respeta la palabra. En este momento dejamos constancia histórica de nuestra irrevocable voluntad de paz, que quede claro que las farc-ep si estamos cumpliendo.

Las comunidades saludan uno por uno a cada guerrillera y guerrillero, les agradecen el compromiso por la paz y manifiestan su voluntad por sumar todos los esfuerzos de unidad para lograr un verdadera paz con justicia social.

Un antiguo líder social de la región, le pregunta púbicamente al Comandante Wilson Saavedra:

-Comandante Wilson: qué hacemos si el gobierno incumple con los importantes acuerdos de Paz que beneficiarían a todo el pueblo colombiano?. El camarada Wilson de la manera más serena y resuelta, le contesta: compañero, así nos toque volver a empezar una y mil veces de nuevo este propósito de la paz, lo haremos. Lo intentaremos siempre, pues esa es la tarea del revolucionario. La guerra fue difícil y la paz también tendrá dificultades que debemos sortear entre todos. Desde hoy y con nuestros propios esfuerzos haremos habitable este lugar para que germine la semilla de la concordia y la paz. El campesino se levanta, se acerca a comandante Wilson y se suspende en un profundo abrazo y grita, -que viva la paz, que viva las Farc.

 Febrero 4 de 207

El retorno al nacimiento y el poder de la memoria 

Al día siguiente, muy temprano los guerrilleros miran emocionados la belleza de este territorio, al fondo los nevados del  Tolima se apoderan del mundo. El Comandante Wilson Saavedra, le dice a sus compañeros y compañeras, -camaradas, nunca se les olvide que allá al fondo está Marquetalia, allá está sembrado nuestro cordón umbilical. Todo lo que ustedes ven al fondo, es el famoso Cañón del Tamaro y el Ata, allí responsan nuestros primeros inicios libertarios fundacionales en 1964-, Maquetalia. -hemos ido muy lejos, empezamos 48 guerrilleros, y hoy regresamos por miles para continuar con la tarea que hemos jurado; ahí abajito están nuestros inicios y qué bello es volver con más ganas y junto al pueblo, siéntanse dignos de este momento de nuestra lucha por un mundo nuevo-. La mona Simona, abraza a su compañero, y  dice a flor de labios con sus ojos brillantes,  -este año tendremos un hijo. Camarada Wilson, los tiempos de paz, son los tiempos de los nacimientos.

Tomado de

Frente 21 Cacica Gaitana de las Farc-ep

P.D. Un reconocimiento al trabajo y convicción de todas y todos los integrantes del frete 21 de las Farc-ep, no habrían páginas en este mundo para contar la profundidad de la fuerza incontenible de cada mujer y cada hombre que integran esta hermosa lucha. Estas notas han sido sólo un esbozo, una leve alusión a la tenacidad y audacia de quienes han enfrentado el violento poder instituido para edificar un mundo nuevo, justo y libertario.

 

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *